viernes, 17 de junio de 2011

Yo no tuve Padre...

El sonoro golpe que brotaba de la lluvia de hoy por la mañana me despertó, mientras veo las oscuras nubes a través de mi ventana, con un suspiro pido al cielo que el día mejore, “no quiero ponerme triste” -pensé-, minutos mas tarde, todavía sentado al pie de mi cama, suenan repentinos unos cuetes y al terminarse la mecha, allá a lo lejos se escucha esa canción, aquella que tanto nos hace recordar… “Viejo, mi querido viejo”, inevitablemente viene a mi memoria la imagen de mi papá… figura paterna que me dio fuerza con su paciencia, que me abrigo en mis mas profundos miedos y que me enseño a caminar firme contra el viento, una sombra que da luz, una presencia que ya no esta, un sentimiento que va más allá, hoy prometí no llorar, pero esas dos lágrimas por la mañana hicieron romper el pacto, sin embargo, hoy no escribo con pesar, si no con verdadero orgullo, por haber tenido la dicha de contar en mi vida con un padre como el que tuve, con sombras y luces, con buenas y malas costumbres, con virtudes y defectos pero que en el fondo, dio todo lo bueno de él para que yo tuviera quizás lo poco/mucho que tuve, pero así es como se saborean mejor las cosas, lo vi comer, dormir, muy a veces reír, y unas pocas menos llorar, lo vi soñar, amar y lo vi partir.

Cada vez que puedo, cuento que mi padre nunca me cargó en sus hombros para festejar conmigo alguna alegría, sin embargo, eso no limitó a entregarse por completo a nosotros (sus hijos), hoy, estoy pasé mi segundo día del padre sin él, estoy consciente que aún me duele su partida, pero esta vez no estoy llorando, es mas grata la alegría de poder decir orgulloso que yo no tuve padre… si no un Héroe.